20.12.11

No sé qué quiero decir

Que el año se termina.. un año, nada. Nada y un año casi son la misma cosa, o se parecen bastante.
Recuerdo que lo empecé  creyendo que creía que volvía a confiar, y así lo hice. El 29 de Enero fue. Inolvidable.
Fue. 
El principio de mi final, y ahora soy una especie de anárquica que no cree ni en lo que ve. También este año abrí una tumba de cementerio, hice cenizas de esos huesos, las tiré al río y me volé a 5000 km de aquí a los tres días de ello.
Y viajé, conocí, aprendí, desaprendí, me excedí, me contuve, salí por completo del sistema bancario, me volví una y 1000 veces sobre mi y sobre todo, replegándome, torciéndome, a veces como babosa, a veces como serpiente, otras como vendaval.

No escribí, literariamente fue mi año más patético y no por falta de inspiración, o lectura o experiencias acumuladas, créanme que no. Simplemente es incapacidad creativa. Todo un puro absorber sin poder destilar. Lento envenenamiento con las consecuencias lógicas que causan los venenos que no tienen antídotos.

Casi  que lo que más lamento de todo lo que me ha sucedido, es haber vendido al mejor postor las alianzas (testigos de que una vez me había casado y fui feliz) y la cadena de mi abuela para que luego se convirtieran en el gran robo, la fina y elegante ironía que me tenía preparada la vida, o el abismo, como se quiera llamar (y un par de conocidos hijos de puta también). No es el valor material, no, es la pérdida ya de lo poco que a uno le aferran ciertas muertes a la pulsión vital.

Aún tengo atragantadas en mi diafragma tantas cosas. 
(Y es tanto el caos)

Quisiera hacer magia para que de una puta vez "el año" se me ponga borroso, olvidable, o en el mejor de los casos renacido, pero es en vano. Vienen hacia mi como con rencor sonrisas, caras amables, gente linda, paisajes, sabios, recorridos, mi propio cuerpo generoso, todo para gritarme que también han existido, que existen, pero a mi a veces no me importa nada de eso porque el vacío/hastío se me hizo grande, y malhumorado, y de a ratos pesa más que los llenos.

Qué año de mierda, perdí la inocencia. Total.
Es mi actual marca geológica.
La bronca contra lo irremediable de uno mismo que finalmente se remedia habiendo sangrado.
(Sangrando y sin encontrar el cauce para el torrente)

Tanta mamarrachada y algunos dolores que parecen inagotables, o que se reproducen como conejos.

Alguien me puede venir con un cliché.. alguna pavada, y decirme las clásicas giladas que decimos todos cuando vemos las cosas del lado de afuera. Ahora pido que por favor, no se molesten, tengo el cráneo tan podrido de cansancio...y el alma?, jajajaaj, alma ?

El año.. AÑO: acaso no significa nada más que otra vil convención sistémica (y numérica) para hacernos pensar en éstas cosas, ó creer en otras.  Pero finitud es lo que encierra, nada más que finitud.

Pero

Mis queridos: no me arrepiento de nada.
Ni de perder el tiempo.


6 dicen que dicen...:

[Has] dijo...

Si no te arrepentís de nada, me quedo más tranquilo. Y aunque no quieras que me moleste, yo te mando un abrazo igual porque se me canta, y si no lo agarrás te lo doy igual porque soy así de jodido, carajo. Qué te pensás, rubia.

Yo Soy Nadie dijo...

Abrazos son bienvenidos, qué te pensássssssssssss Doggy !!!

Yo Soy Nadie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yo Soy Nadie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lateral_desbordado dijo...

Entonces no queda más que decir "te compadezco" y desearle que enero la encuentre con una abismal resaca :P
Saludo cordial!

Yo Soy Nadie dijo...

No me compadezcas, que pasar de todo no está tan mal...

Cordial saludo